Si, vengo con fuerzas,
con el frío del invierno y
el calor de nuestros cuerpos.
Vengo con la noche más oscura y
la mañana más templada;
y si no estás pensaré en ti
como la mejor de mis locuras y
si estás tendré caricias entre
mis sábanas mojadas
de tanta saliva en mi espalda y
tantos besos entre tus piernas cruzadas.
Esta noche vengo con fuerzas
porque encontré una mano en mi mejilla
pero no dolió su caricia,
me topé con tu mirada y
un abrazo que no me recordó a mi almohada.
Me has dicho tanto con tu silencio.....
He sentido tu alma pesar en la mía y
he cogido el peso de tus temores,
los he guardado en mi bolsa de caramelos y
mañana entre la fiesta más bonita y
el sol de cada amanecer encontraremos
una lágrima que no ha caído y
mantendrá tu aliento en mi pañuelo,
danzaremos al son de una melodía sin notas
que son recuerdos de aquellos besos
que prometimos una noche cuando juntos retomamos el vuelo...
Selenia, la misma que siempre fue, la misma que siempre será...
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