Volvería una y mil veces...
MIS NOCHES EN VELA

sábado 29 de agosto de 2009

Al piano....

Verle allí sentado, como si estuviera haciendo algo completamente sin importancia para el, me daba qué pensar... Le oía tocar al piano unas notas improvisadas que no solo hacían que mi piel reaccionara ante la música, delicada, especial, lenta, silenciosa.... Perdía mi mirada en su espalda, recorría cada centímetro de ella con mis ojos, imaginaba mi lengua recorriendo poro a poro toda su tersura, adoraba el color moreno de su piel.... Sus manos se movían sobre el teclado, acariciando.... no, rozando cada tecla como momentos antes lo había hecho con mi piel, cuando haciendome el amor habíamos construido la melodía de aquella noche sin luna llena. La segunda vez, porque la primera había sido el momento de desatar las ganas que pudieron más que nosotros, hacía meses que no nos veíamos y estuvo claro desde el principio que nuestros cuerpos no iban a esperar, ni querían romanticismo ni querían los obligados juegos preliminares. Querían toda la pasión que habíamos estado guardando, el fuego que ya nos quemaba por las ganas... querían un orgasmo para empezar a olvidar las semanas ausentes. No le había dado tiempo a observarme como solía hacer, ni se había parado a acariciar mi mejilla como cuando en nuestros primeros encuentros, me decía con esas caricias que podía haber mucho más dentro de nuestros silencios, dentro de nuestra música. Algo que solo nosotros entendíamos, ni hacía falta que entendiera nadie más. Y ahora, cansada y algo adormilada le escuchaba tocar una melodía que no acababa de reconocer, no creía haberla escuchado alguna vez. Su piel me llamaba de nuevo y mis manos querían responder y recorrer su cuerpo desnudo mientras seguía tocando para mi. Me moví lentamente, sin hacer ruido para no desconcentrarle ni distraer su mirada del teclado. El suelo estaba frío y mi cuerpo desnudo acababa de atravesar un catarro que me había tenido en cama varios días. Sin embargo no pensé en ello, no quise pensar en como estaría al día siguiente ni si debería estar descansando y terminando de recuperarme. Estaba bien donde estaba, como estaba y sobre todo, con quien estaba. Solo el, solo su cuerpo desnudo y el mío.... Y volví a ver el amanecer....

Selenia

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada